Sesión 2

Los cambios que requiere la educación.

Nuestro sistema educativo adolece de una crisis que parece no tener solución mientras no se atiendan los problemas y situaciones contradictorias que aquejan a los principales actores que la componen, el estudiante y el docente. Es contradictorio que nuestro sistema educativo este construido para limitar las dos principales características que pueden otorgarle el sentido que buscan nuestros niños en lo que aprenden, especialmente en la educación básica y secundaria.  La curiosidad y la creatividad.  “El problema más significativo con la educación actual es, en sí mismo, el problema de su sentido. Los estudiantes –nuestros críticos más importantes- están luchando para encontrar sentido y significado en su educación” (Wesch, 2008).



Los currículos, estrategias y métodos actuales en la educación, obedecen a fórmulas pre escritas que, al contrario de lo que dicen promover, no tienen en cuenta la diversidad de intereses y motivaciones de nuestros estudiantes.  Este intento de estandarizar la forma como aprenden, y lo que deben aprender nuestros estudiantes, son causantes de que se termine restringiendo  su curiosidad y creatividad. Además de lo anterior, las condiciones en que algunos de nuestros estudiantes son expuestos al aprendizaje en el aula, son desalentadoras para cualquiera que desee aprender.  Grandes grupos de estudiantes conllevan a un hacinamiento que desvía fácilmente el interés de nuestros estudiantes y el único método de control efectivo para los docentes para controlar sus consecuencias, es una nota o una evaluación que pretende imponer el orden y la disciplina y no el aprendizaje.

El sentido de la educación no radica en las políticas que nuestro gobierno dirige desde su mandato, realmente se debería dirigir desde las Instituciones educativas y su comunidad. Son los estudiantes y maestros los principales actores de la educación y junto a la comunidad educativa, son quienes realmente deberían liderar los cambios en las políticas de la educación, no por parte, de dirigentes que en algunos casos solo ven la educación como un proceso industrial o de negocios con variables estandarizadas, logros que restringen la habilidades de imaginar y crear.


Estimular apropiadamente estas habilidades naturales del ser humano debería ser una actividad permanente en los procesos de aprendizaje que desarrollan nuestros estudiantes.  Partir de una interacción dinámica entre lo que conoce y lo que desean con interés conocer.  No imponer métodos rigurosos y estandarizaciones que limiten sus posibilidades de aprendizaje.


Una estrategia.

Ahora bien, considerando nuestro rol como docentes y el de las instituciones educativas; un primer paso para mejorar la experiencia educativa para nuestros estudiantes es: reconocer la evolución que requieren las estrategias, métodos y formas de enseñar que le permitan motivarse hacia la consecución de su aprendizaje realmente desea aprender.
El aprendizaje en la actualidad necesita contemplara las tecnologías de la información y la comunicación como herramienta de la acción pedagógica de los docentes, puesto que, el entorno que envuelve a nuestros estudiantes les exige respuesta a demandas de gran volumen de información, comunicación, contenidos y saberes que por los métodos tradicionales no se pueden obtener y mucho menos ser aprovechados.  Entonces, “¿Cómo el proceso de aprendizaje, en sí mismo y la motivación cambian para los jóvenes, que piensan ahora el aprendizaje, como una forma de relación social?” (Burbules, 2011).

El aula como ambiente de aprendizaje requiere extender sus fronteras hacia otros espacios físicos y virtuales.  Aquí las tecnologías entran a potenciar esta posibilidad a través de las herramientas de comunicación o socialización, donde no solamente puede buscar información, sino compartir, debatir y construir conocimiento, por sí mismo, entre pares o grupos.  Este último aspecto marca una de las necesidades que la educación requiere para lograr aprendizajes significativos.  El trabajo colaborativo, que conduce a la comprensión de las diferencias de los individuos y a que los conocimientos, habilidades y aptitudes de otros, pueden complementar sus propios aprendizajes.

La orientación de estrategias y métodos incorporando TIC en nuestras instituciones educativas, debe permitir descentralizar el proceso de aprendizaje de su espacio físico.  Se debe permitir involucrar otros escenarios donde el estudiante se encuentra en situación de aprendizaje constante.  El aprendizaje ubicuo, sucede en cualquier momento y lugar y de estos momentos se deben valer las estrategias y métodos para conseguir el interés y lograr la motivación del estudiante, para que él entienda el sentido real de lo que está aprendiendo.  De esta forma, se garantizará que sus saberes no se queden solamente en una temporalidad sin sentido, sino que adquiera un aprendizaje significativo, reflexionado y orientado a contribuir a su formación como ciudadano.  Así pues, tendrá la capacidad de desenvolverse en los diferentes de la sociedad y tendrá las herramientas para ser crítico y constructor de saberes, que aporten a su desarrollo individual y colectivo.

1 comentario:

  1. Al leer tu entrada, especificamente: "permitir descentralizar el proceso de aprendizaje de su espacio físico". Pienso en lo grandioso que sería transformar la escuela, la ciudad, la familia y que esto pudiera ocurri. Entonces me pregunto: ¿Será la implementación de las TIC suficientes para que esto ocurra? ¿Qué otros factores ( sociales, económicos...) se deben tener en cuenta para lograr una educación y un aprendizaje en cualquier lugar?

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